Cuando una marca legendaria como Johnnie Walker decide crear una experiencia inmersiva, cada detalle cuenta. La Johnnie Walker House en Argentina no fue solo un evento; fue una catedral para los amantes del whisky. Y en su corazón, donde el lujo se encuentra con lo personal, estaba el arte de nuestro taller, la firma de Whisky Custom.
Más allá de las catas exclusivas y los cócteles de autor, la verdadera magia ocurría bajo la atenta mirada de los conocedores. Allí, la artista Eli Moreno, co-fundadora de nuestro atelier, se convirtió en la atracción principal, transformando botellas de Johnnie Walker en legados personales.
El Pulso del Artista: Un Regalo que Cobra Vida
Invitados, celebridades e influencers como Benjamín Vicuña no solo compraban un whisky premium; eran testigos de un acto de creación. Con una destreza que hipnotiza, Eli grababa a mano alzada nombres, fechas y dedicatorias directamente sobre el cristal. Cada botella, ya fuera un vibrante Green Label, un sofisticado 18 Años o la joya de la corona, el icónico Johnnie Walker Blue Label, dejaba de ser un producto para convertirse en un objeto de arte, una pieza única e irrepetible.
Esta intervención en vivo es la esencia de Whisky Custom. No se trata solo del resultado final, sino de la experiencia: ver cómo una historia personal queda inmortalizada en una botella legendaria. Es el acto que eleva un regalo excepcional a la categoría de tesoro.
Sustentabilidad y Legado
Fieles a nuestra filosofía, la colaboración fue más allá. En alianza con nuestra casa matriz, Green Glass, nos aseguramos de que cada botella vacía del evento tuviera una segunda vida, transformándose en vasos y piezas de diseño, cerrando el círculo del lujo consciente.
La Johnnie Walker House fue la prueba de que el verdadero lujo no solo se degusta, se vive. Y a veces, gracias al arte, se puede atesorar para siempre.

